martes, 12 de junio de 2012

El cuarto de Rolando, el lugar donde están las películas de Augusto Schroeder


(Escrito el 8 de junio de 2012)

Así llamaba Augusto Peter Schroeder al cuarto favorito de su apartamento en el conjunto residencial Conucos donde vivió los últimos años. Lo denominaba el cuarto de Rolando, porque debía arreglarlo pero no sabía cuándo. Dentro de este cuarto tenía en primera instancia, su colección personal de películas comerciales de 35 mm, 16 mm y Pathé de 9.5 mm, e igualmente su colección de discos láser con conciertos, videoclips y óperas.  Todos los veía continuamente en una pantalla Siemens que desplegaba en la sala de su apartamento.
Allí también dejó una mesa y un altar donde guardaba su objeto más preciado: una moviola para montar películas tanto de 8 mm como de 16 mm. Sigiloso como era, tenía todos los pegantes, tijeras y cintas para unir y separar los fragmentos filmados. Al frente de la mesa, tenía unos parlantes que él instalaba una y otra vez con facilidad, ya que se había graduado como ingeniero electrónico de la UIS.

En este mismo cuarto, tuvo otro de sus artefactos queridos, que fue un proyector de 35 mm que se le dañó a comienzos de los años noventa. Debido a que no podía ver sus películas en las latas, a todo aquel que lo visitaba le regalaba una “tirita” de algún celuloide que podía contener indistintamente, fotogramas de una película de karatecas o de piratas.  Él coleccionaba varias clases de géneros cinematográficos porque ante todo le gustaba entretenerse.
Asimismo, almacenó en varios estantes sus más grandes recuerdos que estaban compuestos por sus cortometrajes de ficción, sus documentales y sus películas familiares, en las que había filmado por varios años a sus dos hijas y a su hijo. Entre todos ellos, están organizados de manera privada, parte del archivo fílmico más importante de Santander, entre finales de los años cincuenta y comienzos de los setenta. Esta pasión, oficio y hobbie, lo heredó de su tío Carlos Schroeder, personaje clave del desarrollo de la historia técnica y cinematográfica de Colombia. Carlos había desarrollado un sistema nacional para sincronizar el audio con la imagen en las proyecciones de los hermanos Acevedo en 1937 para no tener que pagar las patentes internacionales. Se demoró varios años pero pudo lograrlo. Una herencia de paciencia y perseverancia le dejó a su sobrino Augusto.
En medio de los contactos con su tío y el ambiente cinematográfico en que él laboraba en Bogotá, llegaron a Augusto las primeras “tiritas” de cine con las cuáles se embelesó para el resto de su vida.  Cuando cursaba el bachillerato en Bogotá, filmó con la cámara de 8 mm de un amigo en el mismo colegio, un cortometraje llamado “El asesino se agacha” que desafortunadamente se perdió para siempre en una mudanza. Allí, puso a actuar al vigilante del colegio y a sus compañeros.  Para conseguir su propia cámara, un día tomó sin permiso el carro de uno de sus tíos en Bucaramanga, se fue a Bogotá y volvió con la cámara de 8 mm sobre el asiento del copiloto. Era la misma cámara con la que había filmado “El asesino se agacha” y que le compró a su amigo.
Ya instalado en la ciudad de los parques, no encontraba cintas de 8 mm, entonces decidió volver a su natal Bogotá y filmó un cortometraje llamado "El mejor candidato" con Goyeneche como protagonista. Era la historia de un candidato presidencial que siempre perdía las elecciones y era interpretado por un celador de la Universidad Nacional que lanzaban los estudiantes como una oposición simbólica en la época del Frente Nacional. Lo hizo en una técnica artesanal de stop motion y de animación en 8 mm.  Cuando se pasó a filmar en 16 mm, hizo dos películas más. La primera, fue el documental "Semana Santa en Santandercito" filmada en 1961 en un corregimiento llamado así del municipio San Antonio en Cundinamarca, que se la dañó en el revelado que envío a Pánama. La segunda, fue una comedia picaresca de ficción llamada "La verdadera historia de Adán y Eva". Lamentablemente, está también terminó perdiéndose.
Tiempo después, viene probablemente su obra más hermosa llamada "Pueblo blanco". Es un documental observacional de Girón en 1960, con la gente caminando en las calles, en el mercado y en la fiesta del Corpus Cristi. Esta fue la última película a la que le estaba haciendo en la actualidad el proceso de restauración. Tiene una duración de 10 minutos y tenía planeado hacer su estreno junto con la Alcaldía de Girón para que sus habitantes evocaran esos tranquilos años.  Otra obra más que destaca en su filmografía, es una denominada "Viaje a Bolivia", hecha con una cámara Bolex que había comprado, en la que narra su viaje desde que se sube en el avión, hasta los recorridos por distintos parajes del país andino. La empresa en la que trabajaba en ese momento, lo había enviado allí para un asunto profesional y él aprovechó este desplazamiento para rodar el celuloide dentro de su cámara.

En particular, la ciudad de Bucaramanga le debe recuerdos a Augusto Schroeder por el documental "Nuestras gentes", que muestra imágenes de la ciudad en los años sesenta y que finaliza con un grupo de gente pidiendo ayuda monetaria porque la Liga contra el Cáncer fue quien pagó la producción de este documental institucional.  Aunque “Nuestras gentes” fue hecho en 1962, su gran estreno lo pudo hacer hasta el 23 de junio de 2010 en la Casa del Libro Total.  Ese día, era la presentación del documental “Bucaramanga a milímetros” de Frank Rodríguez del cual, él era el protagonista por su labor pionera y solitaria de filmar en los años sesenta.  El nuevo documental, fue uno de los ganadores de las Becas del Bicentenario de la Gobernación de Santander, y conjuntamente ese día, se le hizo a Augusto un merecido homenaje frente a un público joven y desconocido. Él mismo presentó “Nuestras gentes” después de la proyección de “Bucaramanga a milímetros” y posteriormente hizo una falsa entrega de un premio especial para él, que el público se creyó por entero.
Otros componentes de su legado, son sus películas familiares donde se puede ver su vida cotidiana con sus hijos los juegos que hacían, como los bañaba y los arreglaba para salir y se preparaban para elevar cometas. Muchas familias tienen guardado su álbum familiar con fotografías, pero el de Augusto Schroeder, fue un álbum único, porque estaba hecho en 16 mm y sólo se podía ver pero no tocar. Este material estuvo guardado por cuatro décadas pero se pudo mantener a salvo gracias al cuidado que tenía con los celuloides. Él los limpiaba pacientemente y los guardaba en un lugar bien ventilado en el cuarto de Rolando. Apasionado como era por la tecnología, averiguaba diariamente en internet las mejores técnicas para preservarlos y así pudo mantenerlos por tantos años.

Otro de sus objetos preciados, era un proyector de 16 mm que sólo funcionaba a manivela y para el cual, él le construyó un motor para volverlo automático.  Su inventiva no paraba, e incluso para la Asociación de Egresados de la UIS, Aseduis, de la cual siempre fue miembro activo, construyó un aparato con 12 entradas para 12 micrófonos que se integraban en una sola cinta, para grabar las reuniones que ellos tenían. En Aseduis, fue tesorero y vocal, e incluso, en las últimas elecciones de 2012, se lanzó como candidato para ser elegido como representante de los egresados de la UIS.
Además de estas pasiones, tenía una más, que flotaba en el aire. Él fue campeón nacional de cometas varios años, en el sitio más famoso de Colombia para volarlas, en Villa de Leyva. Nunca dejó de hacerlo, y en Bucaramanga, siempre iba a volarlas en la cancha de softbol de la UIS en el mes de agosto.  Para mejorar y hacer más entretenidos esos vuelos, su inventiva volvía a actuar. Él creaba dispositivos en las cometas con dos cuerdas, que se soltaban mientras volaba y una vez de una de ellas, cayó un oso en paracaídas, para sorprender a los asistentes. Además de sus películas, en su hogar dejó una colección de maletas con cometas, todas ellas debidamente marcadas y ordenadas.

En lo concerniente a la vida en horario de oficina, sus diplomas fueron de ingeniero electrónico, y entre sus trabajos estuvo ser jefe de planta de Trefilco. Luego, formó su propia empresa metalúrgica con la finamente se jubiló.
Dejó de hacer películas a comienzos de los años setenta debido a los altos costos de los insumos químicos para revelado y también por las obligaciones con su empresa. Él se salió del cine, pero saltó al video y compró cámaras en formato Super VHS, con los que hizo comerciales y videos institucionales.
Su última producción fue realizada en 2001.  La denominaba "El chef Augusto” y en ella, hacía su propio sancocho, al cual le metía medias, zapatos y hasta calzones.  El humor era una constante en sus obras.  A sus 75 años, hizo su última aparición ante la cámara este año, precisamente para lanzarse como candidato para representar a los egresados de la UIS.
En 2010, con el documental "Bucaramanga a milímetros", pudo recibir buena parte del homenaje que se merecía en vida. Las nuevas generaciones de realizadores audiovisuales santandereanos, por fin lo pudieron conocer. Gracias al documental, muchos jóvenes lo visitaron en su apartamento para oír sus historias y también fueron allí varios medios de comunicación para entrevistarlo. Muchas veces, acompañó las funciones de presentación del documental cuando su salud se lo permitía. Sus mejores momentos cinematográficos, fueron los últimos años porque pudo recibir parte de la gloria del público local por su aporte a la memoria cinematográfica del departamento.
Mientras tanto, en el cuarto de Rolando, que debe arreglarse pero no se sabe cuándo, siguen guardados sus cortometrajes documentales y de ficción. Más que nunca, la restauración, preservación y exhibición de ellos, se hacen fundamentales para ver en celuloide, la identidad del departamento. Los santandereanos le debemos demasiado a Augusto Peter Schroeder quien se fue de este mundo el pasado 5 de mayo dejando cerca de 25 piezas cinematográficas.

(Fotos tomadas por Juan Manuel Soto).

Filmografía de Augusto Peter Schroeder:

  • EL ASESINO SE AGACHA. 8mm
  • ACTIVIDADES EN EL GERMAN PEÑA. 8mm
  • EL MEJOR CANDIDATO. 8mm
  • BEETHOVEN Y EL CONJUNTO CLAUSS.16mm
  • SALTA AMOR. 16mm
  • FILMA PRIMO. 16mm
  • SEMANA SANTA EN SANTANDERCITO. 16mm
  • LA VERDADERA HISTORIA DE ADAN Y EVA. 16mm
  • CAMARÓGRAFO DE ALGUNOS COMERCIALES PARA TELEVISIÓN. 16mm
  • PRADOS DE LA UIS. 16mm
  • MANIOBRAS EN LA VIA DE B/GA A BARRANCA. 16mm
  • ACTIVIDADES UIS. 16mm
  • LA UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER. 16mm
  • PELICULAS PARA INGENIERIA INDUSTRIAL. 16mm
  • PUEBLO BLANCO. 16mm
  • TREFILCO. 16mm
  • ELOISA. 16mm
  • EL CABALLITO. 16mm
  • COMERCIAL SOBRE BILLETERAS EN CUERO. 16mm
  • LA PLANCHA 16mm
  • FUMYMAQ. 16mm
  • CERCA DE OCHO HORAS DE CIRUGÍA. 16mm
  • PAN DE AZÚCAR. 16mm
  • NUESTRAS GENTES. 16mm
  • VIAJE A BOLIVIA. 16mm

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