jueves, 25 de noviembre de 2010

Los 25 años de Blade Runner

(Escrita el 21 de agosto de 2007)

Este semestre el programa de Artes Audiovisuales de la UNAB está realizando el ciclo de cine "Encuentros Audiovisuales" todos los jueves a las 6:30 p.m. en el auditorio menor de la Universidad.  Este ciclo surge con el objetivo de crear un espacio de apreciación cinematográfica en el que se revisarán reconocidas obras que  han hecho grandes aportes a la cultura universal.  Además se brinda un espacio para la realización de un foro al final de la exhibición, en el que los espectadores hacen también sus aportes.

El pasado 16 de agosto con motivo de los 25 de años de su proyección, se presentó en este ciclo la polémica obra de ciencia ficción "Blade Runner" del británico Ridley Scott.  Esta película es considerada como la obra maestra de este reconocido director que ha dejado en las pantallas obras tan importantes como "Alien" en su primera parte, "Gladiador", y " Thelma & Louise", pero que también ha sucumbido comercialmente ante olvidables obras de consumo masivo como "G.I. Jane", "Hannibal" y "Matchstick Men".
"Blade Runner" ha sido considerada en diversos circuitos de críticas especializadas como una de las mejores obras del género de la ciencia ficción y también está presente en muchas listas que la incluyen como una de las 100 mejores películas de la historia del cine.
En el momento de su realización entre 1981 y 1982, la compañía Warner Brothers invirtió cerca de 24 millones de dólares en su producción, una cifra sobredimensionada para la época, en la que Ridley Scott sobrepasó todos  los presupuestos iniciales, razón que llevó a que en su momento fuera despedido, pero luego reincorporado nuevamente, para su proceso final.   Desafortunadamente en su exhibición en Estados Unidos no fue un gran éxito de taquilla, ya que solo en este país pudo recoger 14 millones de dólares, a pesar de que tenía al director de la impactante película de terror "Alien" y a la gran estrella del momento, el norteamericano Harrison Ford, quien venía de realizar grandes éxitos de público como las dos primeras partes de "La guerra de las galaxias" y la primera parte de la saga de  "Indiana Jones".
Fue finalmente el tiempo el que dio la última palabra sobre la magnitud de esta obra.  Cuando los primeros espectadores esperaban una función llena de grandes efectos, persecusiones y enfrentamientos como en las películas anteriores de su director y protagonista, "Blade Runner" presentó una visión futurista de la humanidad muy triste y sombría, técnicamente avanzada pero espiritualmente vacía. Fuera de Estados Unidos si tuvo un gran reconocimiento, especialmente en Inglaterra donde ganó sin discusión en los premios de la Academia Británica de las Artes del Cine y la Televisión  BAFTA en las categorías de mejor cinematografía, diseño de vestuario y dirección de arte.


El valor de "Blade Runner" se le fue dando aún más al exhibirse en el resto del mundo y finalmente la Warner Brothers reconoció años despúes, que la película se convirtió en uno de sus grandes éxitos en el mercado del alquiler de videos. El público tardíamente pudo apreciar que la perspectiva ofrecida por Ridley Scott se había adelantado a su época y que había sido vanguardista en muchos aspectos.  Y “Blade Runner” tenía todos los elementos para hacerlo.   En primer lugar el cuento del escritor norteamericano Philip K. Dick ¿Los androides sueñan con ovejas eléctricas?” en el que se basaba el guión, presentaba las reflexiones acerca del uso de la tecnología y el cambio de las emociones de los humanos con ese avance.  En segundo lugar, la adaptación libre y la fe del guionista Hampton Fancher quien después de tres años de cambios, trató de hacer la obra con el equipo de producción adecuado hasta que lo pudo conseguir. Y como punto central está el director Ridley Scott, quien con un aporte del guionista David Peoples, le dieron al cuerpo a lo que hoy es la obra. La visión de un futuro sucio, lleno de agua y de tristeza emocional, son las características de esta historia de múltiples cacerías: a replicantes, a asesinos, al alma humana, al amor perdido, a una existencia libre y a una muerte valiosa.



Capítulo aparte es la fotografía de Jordan Cronenweth, absolutamente manejada en claroscuros y tinieblas por donde se dejaba entrever no solo los escenarios, sino también las pequeñas fisuras del alma de los personajes.  Y no se puede dejar por fuera el diseño de producción y la dirección artística de Lawrence G. Paull, David L. Snyder, y Linda DeScenna, quienes convirtieron a Los Angeles en un escenario tan influyente en el desarrollo de la historia, que éste se convirtió en un protagonista más.
Finalmente el broche de oro, lo dió la música del griego Vangelis quien en su mejor momento en pleno comienzo de la década de los ochenta hizo una banda sonora inolvidable y perdurable.
Acercarse nuevamente a Blade Runner es una experiencia de redescubrimiento de todos sus elementos que la componen y que al sumarlos en total nos entregan una obra maestra. Afortunadamente, su pausado ritmo nos permite el tiempo suficiente para disfrutar toda su puesta en escena.

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