jueves, 2 de diciembre de 2010

The hangover: una buena resaca

(Escrito el 23 de septiembre de 2009)

La comedia es junto con el drama, los dos géneros por excelencia que estarán presentes en la gran mayoría de obras en la actualidad. Esto se traduce en que siempre habrá en cartelera una comedia para ver. El problema es que hoy en día muchas de ellas no cumplen con el objetivo primordial de hacer reír y se pasan al otro extremo que es el de la ridiculez.  Esto caracteriza un gran número de películas de este género que llegan a la cartelera local, pero afortunadamente a veces llegan algunas que realmente hacen reír durante toda su proyección como lo logró  ¿Que pasó anoche?” The (Hangover) de Todd Phillips.

Las carcajadas están aseguradas con su estructura sencilla pero bien desarrollada: cuatro amigos van a Las Vegas para hacer la despedida de soltero de uno de ellos y cuando despiertan no recuerdan absolutamente nada, hay un bebé con ellos, la habitación del hotel está destrozada y el novio está desaparecido horas antes de la boda.  Uno de los peores tríos de personajes inicia una investigación para saber que fue lo que pasó en esa noche que inició con un brindis y que terminó en un gigantesco desastre.
Todd Phillips su director ha tenido grandes éxitos con sus anteriores obras cuando trabajó en llave con el guionista Scot Armstrong en títulos como Road trip de 2000, Old School de 2003 y Starsky & Hutch de 2004 en las que fue coescritor del guión final.  Con Road trip inició la estructura que mejor maneja, la de película de carretera con tres personajes que hacen un largo viaje para evitar que una película casera revele el engaño del protagonista a su novia.  Por su parte en Old school subieron muy alto su calidad tanto en guión, situaciones y actuaciones, con actores de la talla de Luke Wilson, Vince Vaughn y Will Ferrell quienes lograron unos caricaturescos personajes, probablemente en el mejor momento de sus carreras, que querían volver a crear una fraternidad en una universidad después de ser hombres mayores, casados y con responsabilidades. Esta la más recomendada de las tres.  Con Starsky & Hutch el presupuesto fue mucho mayor, las escenas de acción mas estruendosas, los actores más costosos – Ben Stiller y Owen Wilson -, con mayor recaudación de taquilla, pero quedó con un tufillo de oportunismo al hacer un remake de la famosa serie policíaca de los años setenta.
Ahora con The Hangover, Phillips, se separa de Armstrong, y sin embargo retoma la película de carretera como base narrativa, sin actores tan costosos pero con un guión bien logrado que hace brillar a sus tres actores principales, Bradley Cooper, Ed Helms y Zach Galifianiakis con personajes bien definidos en sus objetivos, erráticos en su comportamiento e hilarantes en sus acciones.  La película se da el lujo de tener entre sus actores de reparto a Heather Graham, quien recupera su inocencia sexual con el papel de una stripper (Boogie nights y Bowfinger son muestra de ello) y también con el reconocido Mike Tyson, en una interpretación de si mismo que ayuda a revelar parte de los misterios de la obra, no sin antes demostrar por qué fue el número uno de los pesos pesados de boxeo.
El tema de la madurez es recurrente en la obra de Phillips quien lleva a sus personajes al borde del rechazo contra el estilo de vida impuesto del buen comportamiento, que se repite constantemente en el orden de la sociedad cuando el género masculino cumple más de treinta años. En este momento de la vida es empujado, casi obligado, a retribuirle a la sociedad lo que está ha invertido en ellos en educación, cariño y responsabilidad. Por eso están los gritos de independencia presentes en sus personajes, por lo menos durante una noche,  para deshacerse de sus investiduras y llegar mentalmente sin ninguna ropaje, al lugar que ha creado Estados Unidos como lo más cercano a la sucursal del infierno pero en lo divertido, lleno de placeres, tentaciones, derroches e irresponsabilidades: la ciudad de Las Vegas.

¿Que pasó anoche? no tendrá nunca el romanticismo de otras comedias como Love Actually y Mejor imposible o el carácter familiar de Little Miss Sunshine porque es más cercana a la costumbre actual de películas llenas de groserías, chistes sexuales y desordenes, y a pesar de ello supera a las demás de su especie, porque apuesta por desarrollar los personajes, sus conflictos y superaciones, y no dejarlos como simples monigotes de un guión exagerado.  Además es una muestra más de que en la televisión de Estados Unidos está el futuro del cine, sus tres actores han sido constantes coprotagonistas e invitados de seriados como Nip/Tuck, The Office y Bored to death. En ese formato hay más creatividad que en la práctica actual de hacer remakes de series. Una buena lección de la que puede dejar constancia Todd Phillips, porque la segunda parte de ¿Que pasó anoche? ya está por venir. Hay que esperarla.

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